No, no me he vuelto viejo...
- 4 abr 2019
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viejo meditando
-Te estas volviendo viejo!... -me dijeron-, has dejado de ser tú..., te estas volviendo amargado y solitario.
-No, respondí, No me estoy volviendo viejo; me estoy volviendo sabio. He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser; he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mi mismo; he dejado tras de mí los espejos mentirosos que engañan sin piedad.
-No, no me estoy volviendo viejo.
Me estoy volviendo asertivo, selectivo de lugares, personas, costumbres e ideologías.
He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas, almas, y corazones; no es por amargura, es simplemente por salud.
Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje; dejé de vivir historias y comencé a escribirlas; hice a un lado los estereotipos impuestos, dejé de usar maquillaje para ocultar mis heridas; ahora llevo un libro que embellece mi mente.
Cambié las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla .
No, no me estoy poniendo viejo.
Llevo en el alma lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre .
Llevo en las manos la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a otros sitios, inalcanzables para aquellos que sólo buscan la frivolidad de lo material.
Llevo en mi rostro la sonrisa que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la naturaleza; llevo en mis oídos el trinar de las aves alegrando mi andar.
No, no me estoy volviendo viejo.
Me estoy volviendo selectivo, apostando mi tiempo a lo intangible, reescribiendo el cuento que alguna vez me contaron, redescubriendo mundos, rescatando aquellos viejos libros que a medias páginas había olvidado .
Me estoy volviendo más prudente; he dejado los arrebatos que nada enseñan, estoy aprendiendo a hablar de cosas trascendentes, estoy aprendiendo a cultivar conocimientos, estoy sembrando ideales y forjando mi destino.
No, no es que me esté volviendo viejo por dormir temprano los sábados, es que también los domingos hay que despertar temprano, disfrutar el café sin prisa y leer con calma un poemario.
No es por vejez por lo que se camina lento, es para observar la torpeza de los que a prisa andan y tropiezan con el descontento.
No es por vejez por lo que a veces se guarda silencio, es simplemente porque no a toda palabra hay que hacerle eco.
No, no me estoy poniendo viejo, *estoy comenzando a vivir lo que realmente me interesa*.


















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